[No.79]: Te toca.

Miércoles, mitad de semana. ¿Pueden creer que llevaba dos días sin encender la computadora?. Últimamente he estado muy cansada, es eso. Llego a casa de la universidad y lo único que quiero hacer es hablar un rato con mi pequeño, comer algo rápido y dormir. Comienzo a apreciar esa clase de cosas; dormir temprano, tiempo libre, puntualidad... Eso me asusta. ¿Desde cuando esos 5 minutos se volvieron tan valiosos?. Yo no quería crecer. Nunca quise llegar a saber lo valioso que podían ser esos 5 minutos.

Las cosas siguen pasando, unas tras otras, y a veces sólo puedo verlas pasar, respirar profundo y soportar los golpes de la mejor manera posible. Llorar se ha vuelto frecuente, y cada vez un poquito más desagradable.




Otra de las cosas que han pasado últimamente es que he leído mucho. O al menos mucho en comparación del año pasado en el que practicamente apenas y toqué un par de libros. Antes tenía la idea de que para leer tenía que tener un tiempo "especial", encerrarme en mi cuarto, olvidarme de todo y dedicarme solamente a las letras que tenía frente a mí. Ahora: ¿Quién creen que lee en camiones de camino a la escuela?. La verdad es que siento culpable, un poquito (´;ω;`).

El último libro que terminé fue El Nombre del Viento. 877 páginas de perfección. Hace mucho que no leía algo tan bien escrito, con una trama tan buena, y con una letra tan pequeña(?). Por un momento casi olvidé lo placentero que es terminar un libro, cerrarlo, y suspirar... por que vaya, como duelen los buenos libros.


“Auri se relajó un poco y se acercó más a mí.

-Te traía una pluma con viento de primavera, pero como te has retrasado voy a regalarte una moneda. Te protegerá por la noche. 

-Yo te he traído tomates, judías y una cosa especial. Sal marina.

-Pero qué bonito, Kvothe. ¿Qué hay en la sal?

-Sueños de peces. Y canciones de marineros.”

Auri ♡.

¿Y qué podría decir de ayer?, ayer fue un buen día. De todos los días, creo que fue el día que más trabajo me ha costado abrir los ojos.

Hacía frío, estaba nublado, cosa curiosa después de tantos días de calor. Salí corriendo de casa, y llegué justo a tiempo para mi primera clase: Química. Les dije que me quedó esa materia del semestre pasado, ¿verdad que les dije?(?). Tuve examen de nomeclatura - que el semestre pasado me parecía imposible -, y me fue bien. O al menos eso creo yo.

Tuve taller de mecánica, que fue un dolor de cabeza como siempre, y una "clase" de psicología industrial. Y escribo "clase", por que lo que hace ese hombre no es dar clase... como sea. Nos dejó tarea suficiente como para robarnos dos días de nuestras vacaciones de semana santa. Terminé lo más rápido que pude con eso, y de nuevo corrí, ¿saben por qué?, alguien me estaba esperando (๑•́ ω •̀๑). Me encontré con mi pequeño en el lugar de siempre. Estaba leyendo y tenía los audifonos puestos, mi plan era llegar y poner mi mano sobre el libro, pero ya me había visto, así que...(?).


Siempre me ha parecido curioso lo cuidadoso que es con ciertas cosas. Toma el separador, lo acomoda. Pausa la música. Guarda el libro en la mochila, - siempre con los lomos hacia abajo-. Se quita los audifonos, enreda el cable, y los guarda también. Es curioso, es bonito... o al menos eso pienso yo, la clase de persona promedio que se quita los audifonos los hace bolita y los avienta a la mochila.

Nos quedamos un rato pequeño ahí, jugando, y es que a veces jugamos mucho y hablamos poco. Para hablar tenemos toda la semana, pero para verlo, abrazarlo, jalar su cabello... Con suerte tengo 2 días a la semana.
Fuimos a la comida china. Seguido estamos ahí, por que sucede otra cosa curiosa: siempre tiene hambre. Casi puedo escucharlo antes de que lo diga, un "tengo hambre", muy quedito. Cuando terminó, como aún teníamos un poquito de tiempo fuimos al parque - otro parque, uno que está frente a una iglesia, y tiene una fuente bastante bonita, pero que siempre está apagada -. Nos recostamos en el pasto, y por alguna extraña razón terminamos jugando a derribarnos. Estoy bastante orgullosa de decir que le gané (*´∀`*)... aunque ahora que lo pienso, él pudo haberme dejado ganar, después de todo es 25 cm más alto que yo, por lo tanto más fuerte y pesado... Terminé con las rodillas verdes, y algo afónica. 

Cuando se hizo un poco más tarde, lo acompañé a la parada de su camión. Es difícil devolverlo cada vez (╯_╰), de verdad lo es.

 .  -  .  -  .  -  .  -O-  .  -  .  -  .  -  .


Por ahora, tengo 1 examen para mañana, y otro para el viernes junto con un lindo proyecto que no quiero hacer.


Y eso es todo por hoy.

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